El Balneario de La Hermida está en uno de los paisajes más espectaculares de Cantabria: el desfiladero de La Hermida, el cañón de unos 20 km que abre el río Deva entre paredes de roca camino de Potes y los Picos de Europa. El hotel, de cuatro estrellas y con unas 57 habitaciones, se pega al río y a la montaña, y desde muchas ventanas solo se ve piedra y bosque.
Su agua es clorurada sódica, muy mineralizada, y sale a unos 59-60 °C, de las más calientes del norte de España. La gran atracción es la cueva termal exterior, una gruta artificial abierta en 2021 contra la roca con varias pozas a unos 38 °C y una pequeña cascada con chorros. Dentro del edificio está el baño termal tradicional, con piscina termal, baño de vapor, circuitos de pies y manos y la zona de tratamientos con lodos, envolvimientos y masajes.
Para ir sin dormir allí, el balneario vende pases de día. El más completo, la Hermida Experience, combina unos 90 minutos de cueva exterior y unos 80 de circuito interior por unos 65 € por persona en 2026, y hay sesiones nocturnas de cueva solo para adultos algunos días. Hay que llevar bañador, gorro y chanclas; el albornoz se alquila. Busca ofertas de temporada baja, que suelen rebajar las entradas en otoño.
Las indicaciones clásicas de sus aguas son reumatismo, artrosis y fibromialgia, problemas de piel y vías respiratorias. En 2026 no forma parte del Programa de Termalismo del Imserso. Alrededor tienes la iglesia mozárabe de Santa María de Lebeña, Potes y el teleférico de Fuente Dé, todo a menos de una hora.
Antes se llamaba Balneario La Hermida.