El Balneario Cervantes está a las afueras de Santa Cruz de Mudela, en el sur de la provincia de Ciudad Real, junto a la autovía de Andalucía. Es un hotel balneario de cuatro estrellas, con unas noventa habitaciones repartidas entre el edificio principal y las galerías que rodean los jardines. Pertenece al grupo cántabro Relais Termal y fue reformado a fondo en 2012.
Su gran atractivo son los dos manantiales. El de Baños, de aguas bicarbonatadas, cálcicas, magnésicas, sódicas y sulfatadas, brota a unos 18 °C y se asocia con el aparato locomotor: artrosis, reuma y secuelas de traumatismos. El de Villa Rosa, bicarbonatado sódico y con gas natural, se bebe y se recomienda para molestias digestivas y hepatobiliares. Las aguas se declararon de utilidad pública en 1929.
El área termal supera los 1.300 m² e incluye bañeras termales, chorro a presión, piscina activa, hidromasaje, ducha escocesa y baño de vapor, además de maniluvios y pediluvios para manos y pies. Quien busca un fin de semana suele elegir un programa corto con circuito, mientras que las estancias largas se orientan a tratamientos prescritos por el médico del balneario.
Participa en el Programa de Termalismo del Imserso, con turnos de febrero a diciembre en 2026. El entorno es llano y tranquilo, pensado para pasear, y a poca distancia quedan Valdepeñas con sus bodegas, el palacio de El Viso del Marqués o las Tablas de Daimiel.